miércoles, 1 de agosto de 2012


Creo que no sabrás decir tu nombre
Que no podrás ser hombre hasta que sepa tu labio
Adentro de mi labio - desgajada una noche
Que tiene lunas dentro pero su boca esconde
Y pienso
Dificultosamente que has de quedarte quieto
Y aprender en la piel ese latir perfecto
Cuando sabe el exacto punto donde duerme
Cardinal abierto nuestro y definitivo
El placer que de tanto hilvanársenos     duele
Y que solo entonces
Serás
Porque hasta ahora te has solo presentido
como se está un aroma reposado en el aire
como antes del vuelo esperando el respiro
Creo que también entonces yo podré nombrarte
Porque ahora eres susurro dulzor y detenido
y serás derramarte,
y serás exacto, conjugado en el beso
y tendrás – cuando sea, cuando ya hayas sido-
sabor a miel y a hierbas a pecho abierto a libro
a noche de la alhambra a incendios a desvelos
y no podrás hallarte nunca más
tan tan dentro de otro infinito



que más
casi una lágrima, casi un caudal azul, casi un torrente soy
(qué más) devastadora forma de ensancharme 
puedes
hundiéndote en mi pecho
indescriptiblemente dentro caes
tú; son hasta romperme
en estallidos todos los pedazos del cielo.

Cuál es la esquina cuál el borde del sabor
del orden incorrecto del color de tu nombre
Es sorda mi pregunta está debajo de tu almohada
Es secreta y respira para oírte los sueños
Para ondularse contigo
Sobre las callejuelas estrechitas que andas
Esas que no recuerdes después
Pero el sabor cuál es 
de esa manera que tiene de enredarse tu pelo







Se mira la hora nueva en el espejo
La recién parida recién embrujada
La que viene aún amniótica tibia
Hora mojada hora que me acaricia no porque tu pelo
Y no tu mano y fiebre y no tu cuello
El vello que asomaba al compás y no el fuego
Que en el silenció dijo todo lo que el mar gritaba
No puedo 
Y no sabe contar decir moverse ahora mi sangre porque es tuya
Porque se me heló después de abalanzarse
La otra hora anterior amada alada mariposa nocturna
Seca pero tibia también bajo tu brazo
En el fondo que es hondo de tus ojos yo muero
Lo que fue pronunciado entre cuerdas y al filo
Del embrión de tu hambre
Porque eres el todo (el sur: toda la noche en el vientre de las noches)
y el borde que le falta al cielo
Para ser horizonte
Esta hora se contempla despeinada en el espejo
Se clava en el vapor que le hizo
tu mirada al aire
el hueco que le hizo tu compás al tiempo
la canción infinita en que me transformaste

sábado, 28 de julio de 2012

1
Un néctar que dibuja 
un hambre que se endulza hasta gritar



En el pozo que cavas 
cuando tu mano danza 
sobre las cuerdas quedas
dormido como espada
y me palpitas dentro
y es la hondura tan honda
por un segundo he muerto en tu mirada


Dentro del beso (poema de cebolla)


No voy a soltar del amor las amarras de seda
negra porque tu boca
tu corazón sin contornos 
en mi pecho derramándose tu mar
cuando tu boca parte en dos la noche
y me detienes tendido en el después como herido 
de fiebres y de guerra
como un recién nacido
de tanto bebernos desbordamos estrellas
caminamos descalzos sobre ellas, reímos 
Me voy de ti y no estoy despierta ni dormida
algo de mi respira todavía en tus brazos
y me parece feroz la tarde. Más que nunca. 


COMO SERPIENTES

Se que cuando regreses como piedra negra escrita en el lugar del miedo
Una luz de perla y penumbra te amaré
Te amaré como he bebido el cielo en la fotografía
Como amamantan las nubes su tormenta
Con la punta de la lengua arpía y víbora  
Deslizándola debajo sin avisos
Entre al brazo y la indecencia de mi espalda
Desgajada palabra abre sangra - arde vuelve
La lengua de serpiente amante de malvada madreselva entre una sábana
De mi pecho seas elegido
y sepas
los pezones álgidos y oscuros humedad en el epíteto de mi arrecife
como sabe la sangre cuando brota la luz desde el vino
se que cuando regreses me amarás
como tu labio entreabierto en el olor de la fiebre.

NO SOLO TRENZAS DE DESTINO
TEJIDAS EN HORAS DE OCIO
SUSURROS AGRIOS DE VIENTO DE ALGUNA PARTE
LA NEGACION PERFECTA DE LO QUE ONDULA
TUS CUERDAS TIMIDAS
EN EL DULZOR AGUDO LA DECADENCIA
LO HONDO LO REBUSCADO DE TUS TEORIAS
LO DESAPARECIDO DE TU PELO
LA MORDIDA AÑEJA DE LA INOCENCIA
LA VERGÜENZA EN EL ROSTRO DE NIÑO DE 6 AÑOS
QUE HA CORTADO UNA FLOR Y NO SABE QUE ES CIERTO


Naciste sobreviviente
Fuiste una noche de octubre barro ceniza
En la gravilla deambulaba otro mar sur lejano
Entre los dedos de un sol por que empeñé tus momentos
Embestía la noche tus lumbreras terribles
Aguijones tu pelo de oro blanco por dentro
Espadas
Naciste sobreviviente sobre la mesa
Desnudo permaneciste por mil años
Pero nadie vio tu sombra nadie habló de tus cadenas
Y en mi caudal te fuiste atesorando

Tu piel escarbada de escudos negros
de flores secas perennemente hundidas….
heridas dulces hendidas invisibles